lunes, 2 de noviembre de 2026Año I · Edición Tarragona
TRAZA

Sigue los datos · Comprueba los hechos

← Portada

Tarragona

Los olivareros de Tarragona alertan de ofertas de aceite por debajo de 30 euros la garrafa

El precio de la garrafa de cinco litros bajará de los 40 euros, pero el sector teme que algunas ofertas por debajo de los 30 euros pongan en riesgo la rentabilidad de las explotaciones.

Redacción TRAZA·2 de noviembre de 2026 a las 06:30GENERADA CON IA · FUENTE CITADA
Vista aérea de un claustro con arcadas de piedra, patio empedrado con un pozo central con cruz, tejados de teja árabe alrededor. Imagen de archivo: ilustra el lugar, no el hecho.
Vista aérea de un claustro con arcadas de piedra, patio empedrado con un pozo central con cruz, tejados de teja árabe alrededor. Imagen de archivo: ilustra el lugar, no el hecho. Imagen: Aniol · CC BY-SA 3.0

El aceite de oliva se abarata, pero no todos celebran la bajada igual. Según informa Diari de Tarragona, los payeses de la provincia reivindican el precio actual del producto justo cuando el mercado empieza a corregir las subidas de los últimos ejercicios.

La garrafa de cinco litros, que había llegado a superar los 40 euros, se situará por debajo de esa cifra en los próximos meses. Para muchos consumidores, la noticia es buena: el aceite había encarecido de forma notable la cesta de la compra en los últimos años. Pero para los productores, la caída descontrolada es otro problema.

El aviso llega de los propios agricultores: algunos agentes del mercado ya están ofreciendo el producto por debajo de los 30 euros la garrafa, un nivel que consideran insostenible para la viabilidad de las explotaciones. "No ens convé tirar enrere", resumen desde el sector, reclamando que el precio no se hunda por debajo de un umbral que permita cubrir los costes de producción.

La tensión refleja un problema estructural del campo tarraconense: los costes de cultivo, recolección y molturación no bajan al mismo ritmo que los precios de venta cuando el mercado se satura. Una caída brusca puede beneficiar al consumidor a corto plazo, pero amenaza con expulsar del negocio a pequeños productores que ya arrastran márgenes ajustados tras años de sequía y encarecimiento de insumos.

El sector olivarero pide así un equilibrio: precios asequibles para el consumidor, pero suficientes para garantizar la continuidad de las explotaciones agrarias de la provincia.

Sigue leyendo

Texto generado automáticamente con inteligencia artificial a partir de la fuente citada; pendiente de revisión editorial. ¿Un dato incorrecto? Solicita una rectificación.